Economía

Las ventas minoristas volvieron a caer en mayo

Actualizado: 8 junio, 2026

Un informe de CAME reveló que las ventas minoristas de las pymes cayeron 1,2% interanual en mayo y acumulan un retroceso del 3,1% en lo que va del año. Aunque el consumo mostró una leve mejora respecto de abril, los comerciantes advierten que las familias concentran sus gastos en productos esenciales y que las promociones, descuentos y financiamiento se volvieron indispensables para sostener la actividad.

Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas volvieron a mostrar señales de debilidad durante mayo y extendieron una tendencia negativa que ya supera el año de duración. Según el relevamiento elaborado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas retrocedieron 1,2% interanual a precios constantes y acumularon una caída del 3,1% en los primeros cinco meses de 2026.

El resultado confirma que el consumo continúa sin encontrar un sendero firme de recuperación. De hecho, todos los meses del año registraron variaciones interanuales negativas: enero cerró con una baja del 4,8%, febrero cayó 5,6%, marzo retrocedió 0,6%, abril descendió 3,2% y mayo completó la serie con una contracción del 1,2%. La última medición positiva se había registrado en abril de 2024.

Sin embargo, el panorama mostró una señal moderadamente favorable cuando se analiza la comparación mensual desestacionalizada. En ese caso, el Índice de Ventas Minoristas Pymes reflejó una mejora del 1,2% respecto de abril, lo que permitió atenuar parcialmente el deterioro que viene acumulando el sector.

Cambios en los hábitos de consumo

Desde CAME interpretaron que el comportamiento del mercado responde a una transformación más profunda en los hábitos de consumo. La entidad sostuvo que la persistente pérdida de poder adquisitivo llevó a los hogares a concentrar sus compras en bienes considerados esenciales, mientras que los productos vinculados al consumo discrecional continúan siendo los más afectados por la retracción económica.

Según el informe, la mayor parte del ingreso disponible de las familias se destina actualmente al sostenimiento de la canasta básica, una situación que favorece a rubros como alimentos, bebidas y farmacia, pero perjudica a sectores vinculados al equipamiento del hogar, la indumentaria y otros bienes no indispensables.

La entidad también destacó que el nivel de actividad observado durante mayo dependió en gran medida de herramientas comerciales extraordinarias. Promociones agresivas, descuentos, planes de financiación y eventos masivos de comercio electrónico fueron algunos de los recursos utilizados para sostener las ventas en un contexto de demanda debilitada.

No obstante, esta estrategia tiene un costo para los comerciantes. CAME advirtió que el aumento de los gastos operativos, junto con las actualizaciones tarifarias y la necesidad de ofrecer incentivos permanentes al consumidor, provocó una fuerte reducción de los márgenes de rentabilidad.

Poca confianza en una mejora

La encuesta también reflejó cautela entre los empresarios respecto del presente y el futuro de la actividad. El 48,2% de los consultados afirmó que su situación económica se mantuvo estable respecto de un año atrás, aunque ese porcentaje fue inferior al registrado en abril. En cuanto a las perspectivas para los próximos meses, casi la mitad de los comerciantes prevé una continuidad del escenario actual, mientras que un 38,8% espera una recuperación y un 12,8% cree que la actividad seguirá deteriorándose.

La incertidumbre también impacta en las decisiones de inversión. Cerca de seis de cada diez empresarios consideraron que el contexto no es favorable para destinar nuevos recursos a sus negocios, mientras que apenas el 12,5% lo calificó como una oportunidad para ampliar o modernizar sus operaciones.

Crece el comercio electrónico

En paralelo, el comercio electrónico continúa creciendo. Las ventas online de los negocios con local físico aumentaron 15,2% en comparación con mayo del año pasado y avanzaron 3,7% frente a abril. Sin embargo, el dinamismo del canal digital todavía resulta insuficiente para compensar la caída general del consumo.

Al analizar el desempeño por rubros, Farmacia encabezó los incrementos con una mejora interanual del 8,2%, seguida por Perfumería, que avanzó 2,3%, y Alimentos y bebidas, que mostró una leve suba del 0,2%. Del otro lado, las mayores caídas correspondieron a Bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles, con un retroceso del 8,9%, y a Textil e indumentaria, que descendió 5,2%.

Los datos reflejan un escenario de consumo selectivo, donde los hogares priorizan gastos esenciales y postergan compras de mayor valor o vinculadas al equipamiento y al ocio. Para los comercios, la expectativa de una recuperación más sólida dependerá no sólo de la evolución de la economía, sino también de una mejora del poder adquisitivo que permita reactivar la demanda más allá de los productos básicos.