España, México y Venezuela vuelven a temblar
Actualizado: 18 agosto, 2026
La seguidilla de sismos registrados en distintos puntos del planeta volvió a despertar preocupación y alimentó la pregunta sobre si los terremotos pueden generar un “efecto dominó” capaz de activar movimientos en regiones ubicadas a miles de kilómetros. En las últimas horas se produjeron nuevos movimientos en Venezuela, México y España, mientras los especialistas remarcan que, aunque existe un mecanismo conocido de activación sísmica a distancia, no hay evidencia de una cadena global de terremotos conectados entre sí.
Uno de los episodios más recientes ocurrió este martes en Venezuela, donde un sismo de magnitud 4,0 se registró a las 3:07 de la madrugada, con epicentro a unos 10 kilómetros al noroeste de La Guaira y una profundidad de 10 kilómetros. El movimiento también fue percibido en Caracas y provocó que numerosas personas recibieran alertas sísmicas en sus teléfonos. Hasta el momento no se informaron víctimas ni daños.
En México, otro movimiento telúrico de magnitud 5,8 sacudió durante la noche del lunes el estado de Chiapas. El epicentro fue localizado a 156 kilómetros al sureste de Ciudad Hidalgo y a apenas tres kilómetros de profundidad. Por ahora tampoco se reportaron heridos ni daños materiales graves.
La actividad también continúa en España, donde Granada atraviesa una secuencia sísmica que mantiene en alerta a las autoridades. Este martes un terremoto de magnitud 4,8, con epicentro en Gójar, volvió a sacudir la provincia y dejó tres heridos leves. El temblor provocó grietas, desprendimientos y cerca de medio centenar de llamados a los servicios de emergencia.
El movimiento obligó además a evacuar la Alhambra, mientras se realizaban controles de seguridad en el histórico complejo monumental. También fueron cerrados preventivamente distintos edificios públicos, museos y espacios deportivos. El episodio estuvo acompañado por varias réplicas, entre ellas una de magnitud 4,2.
La sucesión de terremotos recientes en diferentes países alimentó en las redes sociales la hipótesis de que podría existir una relación entre los eventos. En las últimas semanas también se registraron movimientos importantes en Colombia, Indonesia, Japón y otros puntos del planeta, lo que reforzó la sensación de que la Tierra atraviesa un período de actividad excepcional.
Sin embargo, los especialistas advierten que la cercanía temporal entre terremotos no significa necesariamente que exista una conexión tectónica. Cada sismo se produce como consecuencia de las condiciones particulares de las fallas y placas tectónicas de la región donde ocurre.
La actividad registrada en las últimas horas vuelve a poner el concepto de “efecto dominó” en el centro de la discusión, pero los datos disponibles no permiten afirmar que los terremotos de Venezuela, México y España estén relacionados entre sí.
En el caso de Granada, además, existe una explicación mucho más directa: la región atraviesa una secuencia sísmica local, con varios movimientos y réplicas registrados desde el viernes 14 de agosto. El terremoto de este martes forma parte de ese episodio y no constituye evidencia de una conexión con los movimientos registrados en América Latina.
En Venezuela también existe un contexto sísmico propio. El país ya había sufrido durante este año dos fuertes actividades sísmicas, mientras que México se encuentra sobre una de las regiones tectónicamente más activas del continente.
diariopopular


