Agustín Tapia y Arturo Coello volvieron a consagrarse campeones y alcanzaron su cuarto título
Actualizado: 14 septiembre, 2026
Agustín Tapia y Arturo Coello volvieron a ser campeones del Alpine Paris Major, en una definición que llevó la tensión al límite y que terminó resolviéndose en el tercer set mediante un tie-break.
Los números 1 del ranking superaron a Alejandro Galán y Federico Chingotto por 6-3, 4-6 y 7-6, en la Philippe Chatrier, y volvieron a quedarse con el título después de una final que tuvo un desarrollo cambiante y que exigió al máximo a las dos parejas. El resultado adquiere una dimensión especial por la manera en que se produjo. Tapia y Coello no tuvieron una definición sencilla. Después de quedarse con el primer set, cedieron el segundo y debieron afrontar un tercero cargado de tensión, en el que finalmente lograron remontar y cerrar el partido.
La consagración volvió a colocar al catamarqueño y al español en lo más alto de una competencia en la que nuevamente demostraron su capacidad para sostenerse en los momentos decisivos.
El comienzo de la final encontró a Tapia y Coello imponiéndose 6-3. El marcador les permitió tomar ventaja en una definición frente a una pareja de enorme exigencia como la integrada por Galán y Chingotto.
Ese primer parcial representó el primer paso de una final que, sin embargo, todavía estaba lejos de resolverse. La respuesta de sus rivales llegó en el segundo set, cuando Galán y Chingotto consiguieron revertir el desarrollo y quedarse con el parcial por 6-4.
El tercer parcial terminó siendo el gran capítulo de la final. Tapia y Coello debieron remontar para conseguir finalmente imponerse y evitar que el título cambiara de manos.
La definición llegó hasta el 7-6, un resultado que refleja la paridad y la tensión con la que se disputó el cierre del encuentro. Después de haber perdido el segundo set, los números 1 del ranking lograron reaccionar y completar la remontada en el momento decisivo.
La resolución en el tie-break terminó de darle a la final el carácter de una definición para el infarto. El catamarqueño y el español consiguieron sobreponerse al momento de máxima presión y terminaron celebrando nuevamente.

