Catamarca fue recategorizada en el mapa sísmico
Actualizado: 3 noviembre, 2026
Luego de varios años de estudios y reclamos de especialistas, Catamarca modificó su posición en el mapa de peligrosidad sísmica de la Argentina. La nueva clasificación elevó a la provincia de la categoría 2 a la 3, considerada de peligrosidad sísmica elevada. En tanto, la región cordillerana, desde Ambato hacia el oeste, quedó comprendida en la categoría 4, el nivel máximo de la escala.
La actualización fue explicada por el geólogo y paleontólogo de la Universidad Nacional de Catamarca (UNCa), Lorenzo Parra, quien durante una entrevista con Radio Nacional consideró que la anterior clasificación no reflejaba adecuadamente las características geológicas del territorio provincial.
El especialista señaló que Catamarca presenta una importante diversidad geográfica, con sectores de llanura, valles intermontanos y áreas de alta montaña, por lo que resultaba necesario establecer una evaluación más acorde con las particularidades de cada región.
De acuerdo con la nueva distribución, el Valle Central y los valles intermontanos quedaron incluidos en la zona 3, mientras que el área cordillerana pasó al nivel 4 debido a su proximidad con la actividad tectónica de los Andes, donde existe una mayor probabilidad de que se produzcan movimientos de gran magnitud.
Parra remarcó que esta modificación no implica que se produzcan cambios inmediatos en la actividad sísmica que percibe la población, sino que constituye una señal de alerta para que las autoridades comiencen a adoptar medidas acordes con el riesgo identificado.
En ese sentido, consideró que la recategorización debe tener consecuencias en la planificación territorial, las obras públicas y las condiciones de seguridad de las edificaciones. También advirtió que la provincia no puede mantener una actitud de tranquilidad frente a una realidad geológica que exige mayor atención.
Uno de los puntos que planteó fue la necesidad de evaluar las construcciones antiguas del microcentro capitalino, entre ellas conventos, iglesias y edificios históricos, que podrían necesitar intervenciones para mejorar su resistencia estructural. Según explicó, estos trabajos deben realizarse contemplando la preservación de su valor arquitectónico.
La misma atención, sostuvo, debe extenderse a los nuevos edificios, los barrios, los puentes y las distintas obras de infraestructura. Para el geólogo, las condiciones sísmicas tienen que ser consideradas desde las primeras etapas de cualquier proyecto de construcción.
Asimismo, destacó la importancia de realizar estudios de suelo, respetar las normas de construcción sismorresistente y analizar las características geológicas de los terrenos antes de avanzar con nuevos desarrollos urbanos.

