Julián Álvarez brilló y Atlético aplastó al Real Madrid
Actualizado: 27 septiembre, 2025
El Metropolitano fue escenario de una noche inolvidable. Atlético de Madrid se impuso con autoridad 5-2 ante el Real Madrid y quebró el invicto del líder de LaLiga. Con Julián Álvarez como protagonista indiscutido, autor de un doblete y eje ofensivo del conjunto de Diego Simeone, el Colchonero celebró una victoria que devuelve ilusión y acomoda al equipo en la tabla.
El clásico empezó con un guion inesperado. Simeone decidió cederle el balón al rival y apostar a la velocidad por las bandas. La estrategia funcionó: Atlético generó las primeras llegadas claras, aunque sin concretarlas. La falta de precisión permitió al Madrid castigar en las pocas que tuvo. Primero, Kylian Mbappé convirtió tras un pase de Arda Güler; luego, el propio turco aprovechó un error defensivo y dio vuelta el marcador. El 1-2 encendió alarmas en la tribuna local.
Sin embargo, el Atlético nunca renunció a su plan. Alexander Sorloth, discutido por sus flojas actuaciones, encontró alivio al conectar un cabezazo perfecto que significó el 2-2 antes del descanso. El empate renovó energías y marcó el rumbo de un complemento dominado de principio a fin por los rojiblancos.
El inicio del segundo tiempo tuvo un quiebre definitivo. Una infracción contra Nico González dentro del área abrió la puerta para que Julián Álvarez asumiera la responsabilidad desde los doce pasos. El delantero cordobés, que había fallado un penal días atrás, no dudó: remate fuerte y preciso para adelantar al Atlético y desatar la euforia en el estadio.
La Araña no se conformó. A los pocos minutos, una falta cerca del área le dio la oportunidad de mostrar otra faceta de su repertorio. Con un tiro libre impecable, superó a Courtois y firmó el 4-2 que encarriló la goleada. “Practicamos mucho en los entrenamientos, estaba con Nico y al final decidí pegarle yo. Fue una buena decisión”, confesó el argentino tras el partido, con una sonrisa que reflejaba el desahogo.
El broche de oro lo puso Antoine Griezmann, quien capitalizó un contraataque en los minutos finales para sellar el 5-2 definitivo. El Metropolitano explotó de alegría: no solo por el resultado, sino también por la forma en que su equipo superó al eterno rival.
Con este triunfo, Atlético de Madrid alcanzó los 12 puntos en la tabla y frenó el andar perfecto del Real, que sigue líder con 18 pero ahora bajo amenaza del Barcelona. Más allá de los números, la victoria significó un golpe anímico clave para un equipo que había arrancado la temporada con dudas y cuestionamientos.
El propio Simeone valoró el carácter de sus dirigidos. La actuación de Koke y Pablo Barrios en el mediocampo, el despliegue defensivo de Marcos Llorente y el sacrificio colectivo fueron piezas esenciales. A ello se sumó la participación de varios argentinos: además de Álvarez y González, Giuliano Simeone aportó una asistencia en el primer gol, Nahuel Molina ingresó en el segundo tiempo y Juan Musso estuvo en el banco. En la vereda de enfrente, Franco Mastantuono entró en el complemento para el Real Madrid, que no encontró respuestas a la intensidad rojiblanca.

