Gallardo se despidió con un triunfo: River venció 3 a 1 a Banfield e
Actualizado: 27 febrero, 2026
Marcelo Gallardo le puso fin a su segundo ciclo como entrenador de River con una victoria 3 a 1 a Banfield en el Monumental, en la séptima fecha del Torneo Apertura. En una despedida cargada de sentimientos encontrados, ovaciones interminables y también reproches al plantel, el Millonario venció al Taladro con merecimiento.
La previa ya tuvo un clima especial: desde temprano, el estadio se rindió ante el DT con una ovación impactante cuando salió al campo. Hubo banderas, cánticos y un reconocimiento institucional que incluyó un emotivo video repasando su ciclo. Sin embargo, no todo fue armonía y antes del pitazo inicial, el público descargó su bronca contra los jugadores con el clásico “jugadores…”, marcando el contraste entre la idolatría al DT y la impaciencia con el presente futbolístico.
En el desarrollo del partido, River mostró decisión desde el arranque: a los 12 minutos, Lucas Martínez Quarta abrió el marcador con un gran cabezazo y fue a abrazar a Gallardo. El local presionó alto, con muchos juveniles en cancha (nueve surgidos del club), en una clara señal de identidad para la despedida del entrenador.
Banfield reaccionó sobre el cierre de la primera etapa, tras una jugada que en primera instancia fue anulada por offside y el VAR convalidó el tanto de Mauro Méndez para el 1-1 en el marcador. El empate golpeó a River y generó murmullos en todas las tribunas.
De todas maneras, el complemento comenzó de la mejor manera para River: a los pocos segundos, Ian Subiabre definió, el arquero dio rebote y Sebastián Driussi capturó la pelota para el 2-1. El delantero salió disparado hacia el banco y se fundió en otro abrazo con Gallardo.
Y, a los 12 minutos llegó el tercero: centro desde la izquierda y Joaquín Freitas empujó la pelota para estirar la ventaja. Con el 3-1, River manejó los tiempos, administró la diferencia y prácticamente no sufrió en el tramo final. Banfield intentó descontar, pero se topó con una defensa firme y con la sensación de que la noche tenía dueño.
El pitazo final desató una última ovación para Gallardo, los jugadores se acercaron a saludarlo mientras el Monumental coreaba su nombre. Fue una despedida con triunfo, uno por 3 a 1, el mismo resultado con el que le ganó la final eterna a Boca en Madrid, su histórico logro en el banco de suplentes del club.

