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«No negociamos nada»: la dura respuesta de Irán que desafía el plan de paz de Donald Trump

Actualizado: 25 marzo, 2026

En medio de la escalada regional, rechazó las propuestas acercadas por Estados Unidos para abrir una negociación. La respuesta pública llegó desde distintos voceros del régimen, pero el mensaje central fue uno: Irán no está dispuesto a aceptar condiciones bajo presión militar ni a mostrar señales de retroceso. Medios y funcionarios iraníes desmintieron incluso que existan conversaciones en los términos que dejó trascender Donald Trump, lo que expuso una nueva pulseada de relato entre ambos gobiernos.

El “no” iraní tiene varias caras, pero una voz diplomática visible en esta crisis es la del canciller Abbas Araghchi, quien ya había endurecido el tono al negar razones para dialogar con Washington en el actual contexto. Al mismo tiempo, desde estructuras militares y medios cercanos al poder persa se reforzó la idea de que cualquier salida exige primero un cambio de condiciones sobre el terreno.

Desde la muerte de Ali Khamenei, a la prensa occidental le cuesta determinar quien es el que controla el poder en Irán. ¿Es su hijo Mojtaba? ¿Es la Guardia Revolucionaria o estructuras «políticas» como el hombre fuerte de la Cancillería? Pero sea quien sea el que manda, la respuesta a Trump es una sola: no.

Pero en Irán la última palabra no la tiene el Gobierno civil. El verdadero centro de gravedad del poder está en el líder supremo, hoy Mojtaba Khamenei, que controla la orientación estratégica del Estado, las Fuerzas Armadas y la poderosa Guardia Revolucionaria. El presidente y la cancillería pueden ejecutar o comunicar, pero la decisión final sale de ese núcleo duro.

Pero nadie sabe dónde y cómo está Mojtaba Khamenei. La Casa Blanca dice que envió 15 puntos para un acuerdo de paz con Teherán. En todo caso, deberá reclamar al correo, porque Irán dice que no negocia absolutamente nada.