Javier Milei fue recibido por Giorgia Meloni en el inicio de la cumbre del G7 

Actualizado: 14 junio, 2024

Traje azul, melena al viento, patillas arregladas, sonrisa satisfecha, el presidente argentino, Javier Mieli, ya llegó a la cumbre del G7, donde, junto a otros países invitados, participará en breve en una sesión dedicada a la Inteligencia Artificial y Energía, en la que la gran estrella será su compatriota, el papa Francisco, que hizo historia al haberse convertido en el primer Pontífice que participa del foro que reúne a los siete países más industrializados del mundo (Italia, Estados Unidos, Canadá, Japón, Francia, Reino Unido, Alemania).

En una jornada de sol y más de treinta grados, el Presidente fue recibido por la primera ministra Giorgia Meloni, anfitriona del evento, en forma muy cálida, con abrazo y besos, en las afueras de la Sala Arena del complejo turístico de Borgo Egnazia, en un clásico edificio de antigua piedra blanca de la Apulia. Los dos mandatarios, que tienen mucho feeling y que ya se habían visto en febrero pasado, se detuvieron a charlar algunos minutos, en un saludo que se extendió durante más segundos que con los demás mandatarios invitados, según las imágenes que transmitieron.

“¿Cómo estás? Has hecho un viaje increíble para estar aquí”, le dijo ella. “Qué alegría verte” le respondió él. El presidente argentino le habló al oído y los dos se rieron mientras posaban para las fotos oficiales. “¿Cómo sigo?”, le preguntó él. La primera ministra le indicó que se debía retirar hacia su izquierda y Milei siguió su camino.

El presidente libertario llegó a la cumbre -que se celebra en el exclusivo complejo turístico de Borgo Egnazia- sonriente y lleno de entusiasmo. No sólo por haber sido invitado por primera vez a este exclusivo foro especialmente por Meloni, sino también en el marco de varias buenas noticias.

“Hay un ambiente muy optimista y el Presidente está muy distendido porque llega a la cumbre después de grandes noticias: la gran noticia de la aprobación de la ley bases en el Senado, que hizo que al final partiéramos desde Buenos Aires en la madrugada, varias horas después de lo previsto; la gran noticia de la renovación del swap con China; la gran noticia de la aprobación de la última revisión del programa por parte del Fondo Monetario Internacional (FMI), otra señal de respaldo de la comunidad internacional; y la gran noticia, sobre todo, de la baja de la inflación”, dijo poco antes a LA NACION el diputado de Pro, Fernando Iglesias, que es parte de la más que reducida comitiva que viajó con Milei para este importante debut. Iglesias acompaña al mandatario libertario porque es el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados y fue acreditado junto al asesor Demian Reidel y el embajador en Estados Unidos, Gerardo Werthein.

Iglesias, que compartió el viaje desde Buenos Aires hasta Bari, con escala en Canarias, que trajo al Presidente, a su hermana Karina, jefa general de la Presidencia, y a Reidel, contó que al principio el mandatario estaba “eufórico”. Algo previsible, tras la convulsionada jornada en la que finalmente el Senado aprobó la ley Bases, una victoria para el gobierno libertario.

“Después se distendió y estuvimos charlando como tres o cuatro horas, un poco de todo, de la conferencia de hoy, de la situación de la Argentina, de la situación mundial. Hablamos de ópera, de perros y de nuestro pasado deportivo común, porque yo también fui arquero”, precisó Iglesias.

Lanacion.com.ar